CCOO, UGT y la confederación de familias Confapa anunciaron este miércoles que convocarán una huelga indefinida en la enseñanza pública no universitaria a partir del primer día del próximo curso escolar. Horas después, la asamblea de Menos Lectivas adoptaba por amplia mayoría la misma resolución, junto al sindicato CGT.

El movimiento educativo madrileño da así un salto que llevaba meses gestándose. La Comunidad de Madrid, una de las regiones más ricas del Estado español, aparece sistemáticamente entre los últimos lugares en inversión en educación: destina aproximadamente el 2,2% de su PIB al sector, casi dos puntos menos que la media nacional, y está entre las peores en retribución docente. Esa combinación de riqueza obscena, contracara de la privatización y degradación sistemática de los servicios públicos, explica la acumulación de rabia en las plantillas: ratios inasumibles, sueldos que no alcanzan para vivir, centros en ruinas, una burocracia sofocante y una administración que alimenta la concertada y la privada mientras liquida la escuela pública.

La convocatoria no surge de la nada. Este último trimestre ha sido una verdadera primavera de movilizaciones en la educación de buena parte del Estado. La decisión se ve marcada por la impresionante huelga sostenida que vienen llevando a cabo todos los sectores educativos de Catalunya, por la huelga educativa indefinida de la Comunitat Valenciana, las jornadas de huelga en Aragón, y de las educadoras del 0-3 de Madrid, que llevan dos meses de huelga indefinida. (IZQUIERDADIARIO.ES) (LEER MÁS)