El 31 de mayo, salimos a las calles de Madrid. No lo hacemos por una cuestión partidista o de siglas, sino por algo que nos pertenece a todas y a todos y que intentan arrebatarnos: nuestro derecho a la salud y a una vida digna.

 

  1. La sanidad pública es un derecho, no un negocio.
    Nuestra salud no puede ser el botín de ninguna empresa privada. Cada euro que se desvía de lo público a lo privado es un euro que se roba a la atención de nuestros y nuestras mayores, al futuro de nuestros hijos e hijas y a la seguridad del conjunto de la población. La sanidad no debe generar beneficios económicos, debe generar bienestar social. 
  2. No al desmantelamiento de la Atención Primaria.
    Nuestros centros de salud son la primera línea de defensa. No podemos permitir que el tiempo de espera para ver a una médica o un médico de familia se cuente por semanas, ni que las urgencias extrahospitalarias sean cajas vacías sin personal suficiente. Sin una Atención Primaria fuerte, el sistema sanitario entero colapsa. 
  3. Dignidad para nuestros profesionales.

No podemos seguir expulsando talento mientras nuestra sanidad se queda sin personal. Exigimos condiciones dignas para el conjunto de las y los profesionales que trabajan en la Sanidad Pública. Y recuperar la Jornada de 35 horas ya. Cuidar a quienes nos cuidan es la única forma de garantizar una asistencia de calidad. (VECINASPORLASANIDAD.ES) (LEER MÁS)