Algo pasa en Usera. Cada piso vale su peso en oro. Usera encabeza la lista de distritos donde más se ha incrementado el precio de la vivienda en el último año, según el portal inmobiliario Fotocasa y la tasadora Tinsa, que estima el aumento en un 19,9%.
Tres fenómenos se dan al mismo tiempo en esta zona. En primer lugar, el devenir natural de la gentrificación que afecta a toda la capital y que está arrastrando —como sucede en otras zonas— fuera de la M-30 a los madrileños expulsados del centro. Por otro lado, los inversores extranjeros que aterrizaron hace tiempo en el barrio de Salamanca están haciendo lo propio ahora en esta zona en busca de edificios enteros. Hace unas semanas una mujer mexicana cerró la compra de un bloque en la calle Amor Hermoso, otro ciudadano ruso tiene ya en propiedad 10 pisos repartidos por toda la zona y en la inmobiliaria Eticasa el teléfono no deja de sonar por el interés de inversores chinos que viven en el norte de Europa y ven más rentable hacerse con un parque de viviendas aquí que en Alemania o Reino Unido. A este fenómeno contribuye el proyecto del Ayuntamiento de convertir Usera en una referencia turística en Madrid como barrio chino.
Por último, la gran peculiaridad de Usera radica en la existencia de un mercado inmobiliario paralelo al convencional —el dominado por la comunidad china— que se ha ido fraguando en silencio, piso a piso, desde los años de la crisis. La gran damnificada de todo esto será, más pronto que tarde, la población latinoamericana, el colectivo migrante con mayor presencia en el barrio que vive principalmente de alquiler con cuotas antiguas por debajo del precio de mercado, entre los 500 y los 800 euros. Según el estudio publicado por EL PAÍS sobre el origen de los vecinos de cada barrio en España, el 30% de la población extranjera en Usera procede de América frente al 8% de asiáticos. Sin embargo, “el dominio económico de los asiáticos no tiene comparación, por eso se focalizan en ellos”, apunta Paul Ríos, de 26 años, director de la inmobiliaria Tempocasa en el distrito.
El consistorio persigue la idea de hacer del distrito el último gran chinatown de Europa. José Luis Martínez-Almeida se ha dejado ver en Usera más de lo que solía acostumbrar hasta ahora para promocionar las últimas inauguraciones relacionadas con la comunidad china. El objetivo es lograr que se identifique el enclave directamente con la cultura asiática. (ELPAIS.ES) (LEER MÁS)
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